jueves, 6 de agosto de 2009


Los descalzos” en el Centro Cultural Provincial de Santa Fe el pasado viernes 15 de Mayo. Tras una prueba de sonido que duró aproximadamente dos horas, donde cada detalle se probó bajo el magistral trabajo de Almilcar, uno de los productores y sonidistas más importantes del todo país. Comenzó a las 21 horas un espectáculo que dejaría a todos los espectadores al borde de la silla, haciendo sentir emociones muy fuertes por el lapso de casi dos horas.

Es una imagen, y no necesariamente tiene que ver con la pobreza, ni con la marginalidad, sino tiene que ver una situación rural, con recuerdos de la infancia en donde una juega descalzo porque hace calor, porque es una zona del país donde hace mucho calor; en donde uno una gran parte del año juega descalzo, está descalzo. Y entonces es un disco que tiene muchos recuerdos de mi infancia, tiene muchas situaciones de la infancia mía. Sucede que es una palabra que puede tener muchas lecturas, porque también mi música por más que por momentos tanga una cierta complejidad no deja de ser una música rural y no deja de pertenecer a ese contexto, por ello esa imagen de los descalzos te conecta con esas situaciones de donde se nutre mi música, de donde vengo yo, desde donde construyo mi propio mundo sonoro. Es como una manera de citar algo que está como esencial dentro de mi disco, porque además hay títulos como tierra colorada, el camino, infancia, tío Marcos (hermano de su padre con el cual aprendió a tocar la acordeón a los nueve años), doña Fidencia, que era una de esas vecinal con la cual uno se escapaba y se trepaba a comer frutos de los árboles, Panandi que significa mariposa, Viejo caballo Alasan que cuenta sobré un hombre grande está pensando como era su caballo y su niñez, pero que en realidad está extrañando como se ve el mundo a través de los ojos de un niño. Por ello esa imagen de los descalzos trata de llevar a situaciones de mi infancia y es una infancia donde hace calor, y tiene mucho que ver con lo despojado, con la libertad, con buscarla por lo menos.

lunes, 22 de junio de 2009

EL RIO SUENA APUNTES SOBRE EL CHAMAME







"El río suena (apuntes sobre chamamé)" propone un viaje por el chamamé, un ritmo musical muy popular en el noreste de Argentina. El recorrido comienza en París y termina en los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes. El chamamé nace de la fusión de influencias indígenas y europeas, y el paisaje de la zona –ríos caudalosos y mucho verde- es fundamental en su conformación. A través del testimonio de músicos profesionales –Antonio Tarragó Ros, Teresa Parodi, Rudi y Nini Flores, Yayo Cáceres- y no profesionales, de la interpretación de una cuidada selección de temas musicales y de una aproximación intensa al paisaje, la película busca transmitir la esencia de esta música, definida alguna vez como “jubilosamente triste”.








DURACIÓN: 1:43 minutos
FORMATO: Video HDV
TÍTULO EN INGLÉS: "Echoes of the river (notes on the chamamé)"

“Desde el umbral agreste de mi ventana”


Con una herencia de sangre muy fuerte, este joven, nacido en Buenos Aires e instalado en el Chaco desde pequeño, hace tiempo recorre escenarios fusionando su amor por la música con su compromiso social. Lucas Segovia siente que en los tiempos que corren se hace difícil cantarle sólo al amor, dejando de lado las necesidades del pueblo, de su gente. Sabe que muchos pueden no coincidir con su modo de entender la mezcla entre música y denuncia social, y por ello expresa su intención de no “ofender a nadie” y si así fuera, “pide perdón”. Además compartimos en exclusiva un relato de su nuevo obra y la canción "Justicia vengo a pedir".

Por Cyntia Romero

Lucas prepara un nuevo material con historias vinculadas con la masacre de Napalpí. En esta entrevista brindamos detalles de la obra y el músico recuerda a su padre, Zito Segovia.

El chamamé “es una de las manifestaciones más lindas de este país”. Lucas es autor y compositor, hijo del recordado Zito Segovia, e interpreta sus propias canciones, en las que refleja su modo de ver el mundo. Promotor además de la música del Litoral en todo el país.
Comenzó a incursionar en la música a los 18 años. Desde entonces no se detuvo. Ahora está presentando una obra conceptual, en la que relata canciones vinculadas con la masacre de Napalpí, Chaco. “Melitona (heridas en sangre)” es el título de esta obra que se comenzó a difundir en el mes de mayo.
Para Lucas la música litoraleña tiene una esencia muy fuerte que identifica a su gente, por eso busca a través de ella contar historias de gente real, de sus sufrimientos y su necesidad de reivindicar carencias e injusticias.
Entiende que la música popular ocupa un lugar importante en este país que “todo el día encuentra a alguien para ponerlo a girar en el mercado fácil de la música, con canciones sin contenidos, pegadizas y esas cosas que venden discos y a los dos meses desaparecen”.
De los artistas reconocidos del chamamé destaca mucho la obra de su amigo Tarragó Ros, “más allá de las críticas de algunos sectores tradicionalistas a los cuales respeto muchísimo su postura”, dijo. “Tarragó trabajó siempre para darle otra categoría al chamamé a nivel nacional, para que no vengan a tildarnos de cabecitas negras e incultos”, agregó.
En esta entrevista Lucas Segovia contó detalles del trabajo que está presentando en distintos escenarios del país. Además, explica de qué manera siente la música como un valioso instrumento para contar realidades.

—¿Cómo es el nuevo material que estás presentando?

—Estoy difundiendo una obra conceptual, en la que cuento, cantando, todo sobre la masacre de Napalpí, Chaco. Es una obra basada en los libros de Mario Vidal y Pedro Solans. Contiene ocho temas, y la atracción principal, es la historia de Melitona Enrique, sobreviviente de esa masacre, donde murieron 800 hermanos aborígenes por orden del gobernador asesino Centeno, en el año 1924, por reclamar mejor salario por la mano de obra en la cosecha del algodón.

—¿Cómo fue la experiencia de recorrer distintas ciudades con el “Café Cultura Nación”?

—La experiencia es única, ya que este programa llega a los lugares más inhóspitos del país, pero a la vez muy desarrollados culturalmente. Es una forma de llegar a la gente no sólo cantando sino también debatiendo diferentes temas de interés social, cultural y humano.

—¿Qué elegís a la hora de sentarte a escribir o al escoger un tema para cantar?

—Siempre elijo la cuestión social, ya que es preocupante por lo que viene pasando nuestro país desde hace muchos años. Creo que hay que dejar de perder tiempo con las canciones de amor y esas cosas, o prestarle más atención a la realidad cotidiana. El amor más puro, creo, se manifiesta cuando nos ocupamos de nuestros hermanos argentinos que no están pasando un buen momento. El que dice que el amor es una rosa, está completamente equivocado. No puede existir el amor mientras haya chicos descalzos en nuestras calles, represores sueltos, políticos corruptos y todo lo que quieran agregar.

—¿Pensás en una idea determinada y la trabajas, o se te cruzan ideas con lo que ves a tu alrededor?

—La idea artística es una sola, que es la poesía social y ese gesto de estar siempre del lado de la gente. Pero uno siempre compone, al menos yo, las cosas más urgentes, para hacer o aportar al reclamo del pueblo.

—¿Cómo es eso de mezclar la música con el compromiso social?

—Porque la música funciona con la sociedad, y es la manifestación o forma de expresión más antigua del universo. La sociedad común y corriente, o el eterno laburante, es el que compra un disco o paga la entrada para un espectáculo, y lo disfruta junto con vos cantando. El empresario o funcionario público, siempre por H o por B garronea.

—No puedo dejar de preguntarte sobre tu papá. Seguramente son muchas las huellas que dejó en tu vida, en lo personal y en lo profesional. Pero, si tuvieras que mencionar o destacar alguna enseñanza, alguna experiencia vivida en la relación de padre a hijo, ¿cuál sería?

—A mi viejo yo lo admiré desde chico; creo que fui un gran seguidor de su obra y él lo sabía, y por eso se ocupó de inculcarme este modo de vida, de pensar distinto, de ver la realidad con otra mirada y no dejar que nos vendan “verduras”, ya que en el Chaco tenemos valores culturales en todas sus manifestaciones de distintos calibres y no necesitamos comprar nada de afuera.

Todo lo que hago mucho o poco se lo debo a mi viejo, que sembró este sentido humano de vivir la música y trabajar de lunes a lunes, ya que considero que un artista es sólo aquel que vive del arte, y para ellos hay que trabajar todo el día. Esto no empieza y termina en un escenario.

Melitona “Crímenes en Sangre”

Obra integrada por 6 canciones compuestas por el autor Carlos Aguirre y compositor Lucas Segovia. Un rescate de la historia de la masacre más sangrienta e impune en la provincia del Chaco – Napalpi- Síntesis musical basada en el libro “Crímenes en Sangre” de Pedro Solans. Duración de la obra: 30 Minutos. Más recital libre de 30 minutos más.
Puesta en escena: Lucas Segovia: Compositor, relatos, Guitarra, y Voz. Mattias Quintana: Bajo eléctrico. Leonardo Luque: Bandoneón. Luciano Acuña: Percusión y Accesorios. Teu Burgos: Stik y Coros.

Cercado por las urnas


Se vienen las elecciones del 28 de junio y las ofertas se amplifican en toda le región y ni hablar del país. Hubo y existe en el presente una cuestión central que tiene que ver con la vida cultural de los pueblos, los artistas o trabajadores de la cultura se insertan en la política. Sapukái tuvo la oportunidad de hablar con Teresa Parodi y Mario Bofill para que nos cuenten sus experiencias y que piensan ellos de los artistas que se vuelcan a la política.
En la ciudad de Posadas Joselo Schuap pasó por la dirección de Cultura de la Municipalidad de la ciudad. Coqui Ortiz está actualmente al frente del Centro Cultural Alternativo –CeCual- en Resistencia. En la ciudad de Corrientes pasaron por la dirección de cultura Mario Bofill, Edgar Romero Maciel y Toto Semhan.
Días atrás el músico rosarino Fito Páez manifestó que “hace falta gente patriota, que pueda pensar en todos los argentinos”. Pues mientras transitamos estos días hasta el 28 de junio pensamos qué candidato se acerca a la unidad argentina, a la unidad latinoamericana, mientras tanto vemos cómo lse fue en su experiencia a Teresa Parodi y a Mario Bofill.


Cuidar la Cultura

Teresa Parodi



- Ocupaste un cargo público, estuviste en la función pública ¿creés que le hace bien al músico, lo acerca o lo aleja del pueblo?.
Creo que lo que el músico debe hacer ahí es lograr que el estado cumpla con el rol que tiene que cumplir, y ese rol es cuidar la cultura. Ser el guardián de la cultura, de esa que no esta en los medios de comunicación, que se considera que no es mediática, que no vende, y que yo pienso que es la más profunda, la que tiene una ética, una estética maravillosa, donde verdaderamente se puede aprender. Y no la música banal harto escatológica que se escucha en los medios de comunicación. El estado debe cumplir ese rol, lo comercial que pase por otro lado; creo que la cultura, la verdadera, la profunda, la maravillosa, la de Yupanqui, la de Cocomarola, la de Jaime Dávalos, de Falú – bueno, puedo estar horas nombrando gente – de aquí, de toda América – Violeta Parra, Citarroza-, esa música, ese arte, también comercial pues vaya si se vendió (en las épocas gloriosas en que yo era joven), eso era pan caliente, eso era lo que se consumía, eso era lo que cantaba y coreaba el pueblo. Poemas de Tejada Gómez, de Hamlet Lima Quintana, de Albérico Mansilla… la verdad hemos tenido grandes poetas de la música popular, ese repertorio debe estar cuidado y protegido por el Estado. Por eso me parece importante que los músicos populares trabajen en el Estado. Porque son los que verdaderamente cuidan la música.

- En tu paso ¿sentiste que pudiste hacer lo que te habías planteado?

Estuve muy poco tiempo, estuve nada más que un año. Porque después por una cuestión política disentí con una alianza que hizo el Jefe de Gobierno de Buenos Aires de entonces, y antes que termine el mandato tuve que renunciar. Por una cuestión ética también. Te quiero decir que pienso y creo que fue muy importante para mí porque ví todo lo que se puede hacer, a pesar de que el presupuesto era muy poco, pero me convencí de que se puede hacer, porque hay mucha gente con ganas de hacer, porque tuve la oportunidad de escuchar a un semillero de artistas jóvenes populares. Así como hoy nombré a Coqui Ortíz, de quien creo que de la nueva camada es el mejor de todos, pero también creo que hay muchísimos en todas las regiones. Y el estado debe darle la oportunidad de llegar al pueblo masivamente.

Con la música me siento más útil

Mario Bofill

- Cuál fue tu experiencia como funcionario de Cultura.

Me dejó una deuda de tres mil dólares, con lo cual tuve que salir a trabajar con la música para pagar lo que debía. Es decir, cuando uno toma con entusiasmo la responsabilidad que le dan, uno descuida todo lo demás. Pero cuando te diste cuenta, terminó la función y está en rojo tu bolsillo. Me ofrecieron otros puestos pero con la música me siento más útil. Hay muchos administrativos capaces de llevar adelante esa tarea. No le temo a ese desafío, pero si vuelvo hacerlo me dedicaría a tiempo completo y dejaría la música que es lo que realmente me gusta. Yo sé que puedo ser útil desde la música también. Es un tiempo nuevo y mi deseo más profundo es que gobiernen los mejores, si es posible.

- ¿El artista que se mete en política descuida y deja de lado lo artístico?

Salvo que el artista quiera poner punto final a la vida artística… pero si no, las dos cosas son difíciles de llevar. Nuestra experiencia también vale mucho a la hora de meternos en esos terrenos. No te olvides que nosotros tenemos una relación directa con el público, mucho más que los políticos, al minuto estamos detectando el estado de ánimo de la gente, lo que quiere realmente. Si eso lo empleás en la política podrías hacer muchas cosas.

- Cómo es tu relación con los jóvenes.

Con los jóvenes veo que hay un respeto mutuo, y eso significa que te quieren. En mis tiempos libres voy a las escuelas y hablo con ellos. Y me enfrento a ellos y las cosas que te dicen son increíbles. Uno aprende de los jóvenes. Por ejemplo, “señor a mi no me gusta el chamame para nada”, me dicen. A sí, les digo, y ¿por qué?, “Porque se pasan llorando”. Y tienen razón pero también tiene su razón ese llanto del chamame, las penas de la gente del interior, en uno lugar pequeño donde no hay trabajo ni lugar para estudiar, entonces alguien se va justo en la edad donde te enamorás. Lo agudo es lo más parecido a la angustia. Pero hay muchos poetas: Cacho González Vedoya, Marily Morales Segovia, yendo más atrás, Osvaldo Sosa Cordero. La responsabilidad de esa imagen que tienen los jóvenes del chamame es compartir por todos, entre ellos por los medios de comunicación

sábado, 20 de junio de 2009

Una mirada china sobre el folklore argentino

Por primera vez se realizará una coproducción entre la Argentina y China como consecuencia de un acuerdo firmado recientemente en el Festival Internacional de Cannes entre el realizador chino Zhang Yuan y Julio Márbiz, de quien partió la idea de reflejar en una ambiciosa producción todos los ritmos folklóricos y tanguísticos de nuestro país. "El rodaje de este film, que se titulará Argentina folk-tango. Los sonidos del alma -explica Márbize_SEnD comenzará en los próximos meses y servirá para mostrar a China y a otros países del mundo nuestra música autóctona. De acuerdo con el convenio suscripto con Zhang Yuan, la película será estrenada el año próximo.
-¿Cómo comenzó usted su relación con Zhang Yuan?
-Este director chino fue reconocido como uno de los más prominentes de la sexta generación de realizadores de su país. En 1996, y durante mi gestión como director del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales lo invité a participar en el Festival Internacional de Mar del Plata, que se recuperó en esa época, y allí presentó su película Dong gong xi gong por la que obtuvo el Ombú de Plata al mejor realizador y guión. En esos momentos nació nuestra amistad, que se afianzó durante nuestros viajes, en 1997 y 1998 respectivamente, a los festivales de Venecia y de Cannes. En 1999 lo convoqué para ser jurado del festival marplatense que presidió Catherine Deneuve; fue entonces cuando se mostró muy interesado por la música del folklore y del tango.
-¿El film tendrá un hilo argumental o será una serie de estampas musicales?
-Será un documental ficcionado con un fino hilo argumental, y para ello convoqué a Eugenio Zanetti como asesor cinematográfico y a Antonio Tarragó Ros como autor de la banda sonora. Por el film desfilarán Los Nocheros, el Chaqueño Palavecino, Horacio Guaraní, Hugo Marcel, Guillermo Galvé, Cuti, Roberto y Roxana Carabajal Jaime Torres y el conjunto Las Cien Guitarras Mercedinas, entre otros.
-El rodaje de este film es, sin duda, un homenaje a Argentinísima , que este año cumple cuatro décadas en televisión y radio.
-Siempre quise hacer conocer todo lo mágico y pasional del folklore y así nació Argentinísima, una manera de cantarle a la tierra, de amarla con pasión y de entenderla. Muchas canciones que se oirán en el film nacieron en los programas de radio y de televisión de Argentinísima y hallaron cobijo, calor y amor en la gente que las consagró con su aplauso y las guardó en su alma. Poder transportar todo ese bagaje musical a una película realizada por Zhan Yuan, un chino que se consustanció con la emotividad de las canciones y de la música de nuestro país ya colma mis más altas ambiciones. Pero, además, Argentinísima festejará sus cuarenta años desde el jueves 17 de septiembre hasta el domingo 25 de octubre con una serie de espectáculos que, con Nito Artaza, realizaremos en el teatro Broadway, esa misma sala que en 1972 y en 1973 estrenaba, respectivamente, las dos películas Argentinísima que había dirigido Héctor Olivera en colaboración con Fernando Ayala, y que batieron récords de público.

Pacho O' Donnell y Antonio Tarragó Ros: relatos de amor, locura y muerte


El historiador y el músico editaron "Pasiones en la historia argentina", un trabajo de texto y canción que gira en torno de Pancho Ramírez, Mariano Moreno, Eva, el Che, Bairoletto y otros.


Los discos sobre episodios históricos conforman una breve pero sustanciosa tradición en el folclore. Desde el maravilloso Canto Monumento a la memoria del Gral. José María Paz (Carlos Di Fulvio) hasta Mujeres argentinas (Félix Luna-Ariel Ramírez), pasando por Romance de la muerte de Juan Lavalle (Ernesto Sabato-Eduardo Falú) o Los caudillos (también, Luna-Ramírez), la historia argentina ha sido tomada, saludablemente, como un relato épico que ha nutrido letras más o menos poéticas o prosaicas.Pasiones en la historia argentina, de Pacho O'Donnell y Antonio Tarragó Ros, se inscribe en esta tradición e incluye relaciones amorosas (Camila O' Gorman y el cura Ladislao Gutiérrez, Mariano Moreno y su amada Guadalupe Cuenca, el caudillo Pancho Ramírez y la Delfina, Juan Manuel de Rosas y Encarnación Ezcurra), pasiones más conceptuales (El Che y la revolución, Bairoletto y la justicia, Evita y los cabecitas negras, La Difunta Correa y su niño) o directamente familiares (San Martín y Merceditas).El disco está estructurado por un relato escrito y leído de Pacho O'Donnell, que es intervenido por una canción de Antonio Tarragó Ros como si fuera un apunte musicalizado del texto. Las letras son escuetas, las composiciones sencillas y escritas en un ritmo afín a la temática tratada: así, la sanjuanina Difunta Correa es una tonada cuyana, la del Che Guevara es una guajira, la de San Martín un chamamé, etc. La instrumentación es adecuadamente austera, con una dupla dominante de guitarras de acento zitarrosiano. Como suele ocurrir con los divulgadores e historiadores mediáticos, Pacho O' Donnell simplifica ciertos hechos, a veces hasta el límite del maniqueísmo. Una visión idílica, como de póster, envuelve a la mayoría de las historias. Los casos más notorios, quizás por cercanos y difundidos, son los de Evita y el Che, que aparecen tapados de bronce, indoblegables. Aún así, el trabajo se escucha sincero y, acorde con la idea original, apasionado. Dentro de una edición de quiosco de revistas, el disco viene con un librito que rescata otra tradición: la inclusión de los acordes cifrados para tocar las canciones en piano o guitarra.

DESTACADA ACTUACION DE YAYO CACERES EN EL TEATRO MUNICIPAL


Con la organización de la Dirección Municipal de Cultura, y a beneficio de entidades de bien público, se llevó a cabo el viernes 5 de Junio, un espectáculo chamamecero de primer nivel con la destacada actuación de “Yayo” Cáceres.El músico y actor curuzucuateño Yayo Cáceres, quien desde hace varios años se encuentra radicado en Madrid, (España), brindó durante una hora y media un espectáculo de gran jerarquía en el Teatro Municipal.Acompañado en la oportunidad por el tecladista Roberto Romero y el guitarrista Mariano Maciel, Cáceres desplegó todo su talento musical con un repertorio que abarcó clásicos del chamamé y otros de su autoria.El Director de Cultura de la Municipalidad de Goya, doctor Carlos Ginocchi, calificó la presentación del artista “Yayo” Cáceres de “extraordinaria”, resaltando en su comentario que la experiencia vivida el viernes a la noche “llenó a todos plenamente, nos dejó satisfechos, sobre todo por la calidad histriónica del autor y compositor”.El funcionario puso de manifiesto que durante la actuación “se vivió una conjunción entre el público y el artista, que por momentos daba la sensación que “todos estuviéramos participando desde el escenario” y destacó la actitud del artista correntino de regalarle a Goya una canción titulada “La Goya”, cuya letra es de su autoría con la música de Mariano Maciel que lo va a estrenar la Orquesta Municipal. “Esto nos produjo muchísima alegría” confesó el funcionario muy agradecido por tan noble actitud.Asimismo destacó la actuación del goyano Mariano Maciel quien “tuvo un gran lucimiento con su guitarra, nos deleitó y nos llenó de orgullo a todos los goyanos de la calidad de músicos que tenemos como así también de Roberto Romero”.Ginocchi dijo que la Dirección de Cultura “siente un orgullo muy grande de haber traído casi al final de la gestión, a este artista que hacía como dos años estábamos gestionando su presentación en Goya”.“Con su presencia puedo decir que completamos el staff de los chamameceros “importados de Europa” porque antes ya estuvieron actuando en Goya Rudy y Niní Flores, en dos oportunidades estuvo Raulito Barboza y ahora Yayo Cáceres”, resaltó el Director de Cultura.