
Con una herencia de sangre muy fuerte, este joven, nacido en Buenos Aires e instalado en el Chaco desde pequeño, hace tiempo recorre escenarios fusionando su amor por la música con su compromiso social. Lucas Segovia siente que en los tiempos que corren se hace difícil cantarle sólo al amor, dejando de lado las necesidades del pueblo, de su gente. Sabe que muchos pueden no coincidir con su modo de entender la mezcla entre música y denuncia social, y por ello expresa su intención de no “ofender a nadie” y si así fuera, “pide perdón”. Además compartimos en exclusiva un relato de su nuevo obra y la canción "Justicia vengo a pedir".
Por Cyntia Romero
Lucas prepara un nuevo material con historias vinculadas con la masacre de Napalpí. En esta entrevista brindamos detalles de la obra y el músico recuerda a su padre, Zito Segovia.
El chamamé “es una de las manifestaciones más lindas de este país”. Lucas es autor y compositor, hijo del recordado Zito Segovia, e interpreta sus propias canciones, en las que refleja su modo de ver el mundo. Promotor además de la música del Litoral en todo el país.
Comenzó a incursionar en la música a los 18 años. Desde entonces no se detuvo. Ahora está presentando una obra conceptual, en la que relata canciones vinculadas con la masacre de Napalpí, Chaco. “Melitona (heridas en sangre)” es el título de esta obra que se comenzó a difundir en el mes de mayo.
Para Lucas la música litoraleña tiene una esencia muy fuerte que identifica a su gente, por eso busca a través de ella contar historias de gente real, de sus sufrimientos y su necesidad de reivindicar carencias e injusticias.
Entiende que la música popular ocupa un lugar importante en este país que “todo el día encuentra a alguien para ponerlo a girar en el mercado fácil de la música, con canciones sin contenidos, pegadizas y esas cosas que venden discos y a los dos meses desaparecen”.
De los artistas reconocidos del chamamé destaca mucho la obra de su amigo Tarragó Ros, “más allá de las críticas de algunos sectores tradicionalistas a los cuales respeto muchísimo su postura”, dijo. “Tarragó trabajó siempre para darle otra categoría al chamamé a nivel nacional, para que no vengan a tildarnos de cabecitas negras e incultos”, agregó.
En esta entrevista Lucas Segovia contó detalles del trabajo que está presentando en distintos escenarios del país. Además, explica de qué manera siente la música como un valioso instrumento para contar realidades.
—¿Cómo es el nuevo material que estás presentando?
—Estoy difundiendo una obra conceptual, en la que cuento, cantando, todo sobre la masacre de Napalpí, Chaco. Es una obra basada en los libros de Mario Vidal y Pedro Solans. Contiene ocho temas, y la atracción principal, es la historia de Melitona Enrique, sobreviviente de esa masacre, donde murieron 800 hermanos aborígenes por orden del gobernador asesino Centeno, en el año 1924, por reclamar mejor salario por la mano de obra en la cosecha del algodón.
—¿Cómo fue la experiencia de recorrer distintas ciudades con el “Café Cultura Nación”?
—La experiencia es única, ya que este programa llega a los lugares más inhóspitos del país, pero a la vez muy desarrollados culturalmente. Es una forma de llegar a la gente no sólo cantando sino también debatiendo diferentes temas de interés social, cultural y humano.
—¿Qué elegís a la hora de sentarte a escribir o al escoger un tema para cantar?
—Siempre elijo la cuestión social, ya que es preocupante por lo que viene pasando nuestro país desde hace muchos años. Creo que hay que dejar de perder tiempo con las canciones de amor y esas cosas, o prestarle más atención a la realidad cotidiana. El amor más puro, creo, se manifiesta cuando nos ocupamos de nuestros hermanos argentinos que no están pasando un buen momento. El que dice que el amor es una rosa, está completamente equivocado. No puede existir el amor mientras haya chicos descalzos en nuestras calles, represores sueltos, políticos corruptos y todo lo que quieran agregar.
—¿Pensás en una idea determinada y la trabajas, o se te cruzan ideas con lo que ves a tu alrededor?
—La idea artística es una sola, que es la poesía social y ese gesto de estar siempre del lado de la gente. Pero uno siempre compone, al menos yo, las cosas más urgentes, para hacer o aportar al reclamo del pueblo.
—¿Cómo es eso de mezclar la música con el compromiso social?
—Porque la música funciona con la sociedad, y es la manifestación o forma de expresión más antigua del universo. La sociedad común y corriente, o el eterno laburante, es el que compra un disco o paga la entrada para un espectáculo, y lo disfruta junto con vos cantando. El empresario o funcionario público, siempre por H o por B garronea.
—No puedo dejar de preguntarte sobre tu papá. Seguramente son muchas las huellas que dejó en tu vida, en lo personal y en lo profesional. Pero, si tuvieras que mencionar o destacar alguna enseñanza, alguna experiencia vivida en la relación de padre a hijo, ¿cuál sería?
—A mi viejo yo lo admiré desde chico; creo que fui un gran seguidor de su obra y él lo sabía, y por eso se ocupó de inculcarme este modo de vida, de pensar distinto, de ver la realidad con otra mirada y no dejar que nos vendan “verduras”, ya que en el Chaco tenemos valores culturales en todas sus manifestaciones de distintos calibres y no necesitamos comprar nada de afuera.
Todo lo que hago mucho o poco se lo debo a mi viejo, que sembró este sentido humano de vivir la música y trabajar de lunes a lunes, ya que considero que un artista es sólo aquel que vive del arte, y para ellos hay que trabajar todo el día. Esto no empieza y termina en un escenario.
Melitona “Crímenes en Sangre”
Obra integrada por 6 canciones compuestas por el autor Carlos Aguirre y compositor Lucas Segovia. Un rescate de la historia de la masacre más sangrienta e impune en la provincia del Chaco – Napalpi- Síntesis musical basada en el libro “Crímenes en Sangre” de Pedro Solans. Duración de la obra: 30 Minutos. Más recital libre de 30 minutos más.
Puesta en escena: Lucas Segovia: Compositor, relatos, Guitarra, y Voz. Mattias Quintana: Bajo eléctrico. Leonardo Luque: Bandoneón. Luciano Acuña: Percusión y Accesorios. Teu Burgos: Stik y Coros.